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El mundo necesita victorias rápidas para demostrar que es posible controlar el cambio climático. Tal vez el método más sencillo sea efectuar una transición global hacia una iluminación eficaz. Si se logra oportunamente, esta victoria podría generar el impulso necesario para disminuir mucho más el CO2 en otros sectores y contribuir a estabilizar el clima. Si las emisiones de CO2 se reducen a la mitad en el año 2050 en comparación a los niveles del año 1990, será posible estabilizar el calentamiento global por debajo de dos grados.

En muchos países la eficiencia energética se considera un beneficio de seguridad nacional debido a que puede utilizarse para reducir el nivel de importaciones de energía de países extranjeros y puede disminuir el ritmo con el cual se consumen los recursos energéticos nacionales. El consumo y fuente de energía repercuten considerablemente en la rentabilidad, productividad y huella de carbono.

Unión Europea :

La Unión Europea está enfrentando desafíos energéticos sin precedentes, los cuales son el resultado de su dependencia cada vez mayor a importaciones de energía, así como también preocupaciones sobre el abastecimiento de combustibles fósiles y los efectos del cambio climático. Sin embargo, Europa continúa desaprovechando al menos un quinto de su energía debido a aspectos de mera ineficiencia. Ello a pesar de que ahorrar energía es en gran medida la forma más eficaz de mejorar simultáneamente la seguridad del suministro energético y reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2). Ahorrar energía también contribuye a fomentar la competitividad económica y estimular el desarrollo de mercados vanguardistas que generen productos y tecnologías con eficiencia energética. En parte debido a su gran participación del consumo total de energía, el mayor potencial de ahorros de bajo costo subyace en el sector de inmuebles residenciales (hogares) y comerciales (terciario). Se calcula que el potencial total de ahorros en estas áreas es de alrededor de un 27% y 30% del consumo energético, respectivamente.

El plan de acción de la Comisión Europea para lograr una eficiencia energética establece un paquete de medidas destinadas a encaminar a la Unión Europea a ahorrar un 20% de su energía en el año 2020.

Estados Unidos :

Siendo el mayor consumidor de energía unitario en la economía de los Estados Unidos, el gobierno federal invirtió más de $24,5 mil millones en electricidad y combustible en el año 2008 por sí solo. Lograr la meta federal de disminuir la contaminación debido a gases de efecto invernadero reducirá el consumo energético federal en un equivalente a 646 trillones de BTU, lo cual corresponde a 205 millones de barriles de petróleo y a sacar de circulación 17 millones de automóviles por un año. Ello también equivale a un total acumulativo de $8 a $11 mil millones de dólares en costos de energía que pueden evitarse hasta el año 2020.

Se prevé que la tasa anual de crecimiento promedio de energía en el sector industrial de EE. UU. será de un 0,3% en el año 2030, en tanto que se proyecta que las emisiones de CO2 de la industria estadounidense aumentarán de forma más lenta, en un 0,2% cada año (EIA, 2008). Estos bajos índices se deben en parte a la presunta introducción de tecnologías y prácticas de eficiencia energética dentro de la industria. Según el informe del Consejo de Investigación Nacional (National Research Council), poner plenamente en práctica las tecnologías de rendimiento energético podría disminuir en un 17 a 20% el consumo de energía en EE. UU. durante el 2020.

China:

China es el segundo mayor consumidor de energía en el mundo después de los Estados Unidos. Sin embargo, el consumo a nivel per cápita es bajo. El permanente déficit entre la oferta y la demanda de electricidad, el creciente costo de construir nuevas centrales eléctricas y las necesidades contrapuestas por capital de inversión son sólo algunas de las razones obvias del por qué China necesita mejorar la eficiencia energética en iluminación y áreas afines.

El gobierno chino inició el “plan por 5 años” de ahorro energético el 2005 con el objeto de reducir en un 20% el consumo de energía al instaurar tecnologías de energía renovable. A su vez, las autoridades locales definieron metas similares para las 200 empresas más grandes en cada provincia y ciudad. A fines de 2010, se anunció un mejoramiento del 19,1%. China también se ha comprometido a reducir en un 40% a 45% las emisiones de gases de efecto invernadero el año 2020, respecto a los niveles de 2005. Como parte de esta meta, el gobierno chino pretende disminuir en un 17% las emisiones de carbono entre 2011 y 2015.
Las bodegas y fábricas del sector industrial son los principales consumidores de energía, lo cual apunta a la necesidad de soluciones de ahorro energético tales como productos de energía alternativa. Esto representa una excelente área de oportunidad con la introducción de la solución de ahorro energético SunShine de Ameri Energy Group, el sistema diurno para sitios industriales.

Medio Oriente :

Las fuentes de energía convencionales no satisfacen las demandas de un futuro donde la protección del medioambiente será primordial. A medida que siguen aumentando los costos de los combustibles fósiles, el precio de la electricidad y los subsidios gubernamentales continuarán reduciendo el crecimiento económico, lo cual ampliará la brecha entre quienes pueden costear la electricidad y quienes no pueden hacerlo. Las emisiones de carbono aumentan a medida que se acrecienta la demanda, y los costos de captura de carbono no son eficientes desde el punto de vista monetario para ser la única técnica de mitigación cuando existen mejores opciones. La energía renovable permitirá estabilizar los costos de electricidad, ya que ésta no depende de los recursos limitados. La meta de las fuentes renovables el 2020 se sitúa sobre el 3% de la generación total de energía.

El Caribe :

Los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (SIDS) en el Caribe enfrentan desafíos específicos asociados con la generación y uso de energía. La mayoría de las naciones isleñas del Caribe dependen casi exclusivamente del petróleo importado para su energía, incluyendo tanto el transporte como generación de electricidad. Este alto nivel de dependencia hace que estos países sean vulnerables a la inestabilidad de los precios del petróleo internacional y produce una cuantiosa salida de capital para las importaciones. De igual forma, las islas del Caribe son especialmente vulnerables a las repercusiones medioambientales asociadas con el consumo de combustible fósil tales como aumento del nivel del mar y mayor intensidad y frecuencia de huracanes.

El Departamento de Desarrollo Sustentable dentro de la Organización de los Estados Americanos obtuvo financiamiento por parte de la Iniciativa Energética de la Unión Europea (EUEI) el 2008 para implementar la Acción titulada: aumentar la sostenibilidad del sector energético en el Caribe mediante mejoras en la administración y gobernabilidad.